
RECUERDOS DEL PRESENTE
Los resultados del 7M confirmaron que hubo fraude en octubre de 2019 y también en octubre de 2020. Un partido no puede perder 1,5 millones de votos en seis meses, salvo que los trajera inflados.
Y las repentinas decisiones de meter presos a militares y policías que actuaron en 2019 confirman que no son los juececillos masistas los que manejan las cosas, sino un largo brazo, una transnacional.
Ahora el presidente Luis Arce tendrá que pensar en gobernar después de haber destinado todo su tiempo a la campaña, con tan malos resultados para su pobre partido.
Las tareas que tiene son muchas, comenzando por buscar soluciones a la crisis económica más grave de la historia de Bolivia que fue cultivada por él mismo cuando era ministro de economía del cocalero Morales.
De pronto, el exministro Juan Ramón Quintana sorprende al país con un furibundo discurso contra las Fuerzas Armadas, a las que él perteneció hasta que fue expulsado de ellas por conducta indecente.
Ahora ha decidido poner condiciones para la subsistencia de la institución, condiciones políticas, comenzando porque se “descolonicen” y juren obedecer a la “voluntad popular”, es decir a los dictados del MAS.
El prestigioso Fraser Institute de Canadá acaba de entregar su informe sobre las condiciones que 77 países del mundo ofrecen a los inversionistas interesados en emprender operaciones mineras.
Los empresarios venezolanos no enviaron sus informes, lo que impidió que ese país fuera tomado en cuenta en esta evaluación y, ante esa ausencia, el país peor calificado resulta Bolivia.
Es cierto: Argentina se llama así por la plata de Potosí en la Colonia, pero la de ahora tendría que cambiar de nombre, para hacerle honor a la nueva riqueza que sale de estos territorios.
A cambio, como ha ocurrido siempre, de Argentina llegan ahora las tendencias, incluso las equivocadas, como las que envía la versión más torcida y degenerada del actual peronismo.
Las encuestan dicen que el MAS perdería en las capitales de los tres departamentos del eje troncal, además de El Alto, Tarija, Sucre y Potosí.
La debacle del partido que dominó la política del país en lo que va de este siglo tiene un responsable, o un culpable, y es el cocalero Morales
Si Argentina es ahora el cuarto país exportador de cocaína de Sudamérica, como dice Naciones Unidas, es mérito de la pujante actividad del narcotráfico del Chapare, la región que concentra el mayor PIB per cápita de Bolivia: el único lugar con Lamborghinis y Bentleys en sus garajes.
Los empresarios cruceños dedicados a la soya apenas atinan a comprar vehículos japoneses, y no solo por mal gusto, sino porque sus ingresos no dan para mayores lujos.
En los balances sobre la economía, todos los países apuntan a la pandemia como la causa de la caída de los indicadores de crecimiento, pero hay algunos que no necesitaron del virus chino para entrar en cifras rojas.
La lista de esos países es preocupante. Los países gobernados por partidos izquierdistas han tenido las peores caídas en sus indicadores desde 2013, según se puede leer en los informes de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), un organismo dependiente de la ONU.
El Gobierno anuncia que este año invertirá 128 millones de dólares para ampliar la red domiciliaria de gas natural, y lo hace cuando la tendencia de producción muestra que la actual red, tal como está, podría quedar sin gas dentro de tres años.
El anuncio ha dado ocasión a que se recuerde que hasta ahora, desde 2006, el MAS ha invertido 1.000 millones de dólares en esta red domiciliaria, cumpliendo la consigna “el gas para los bolivianos”.
Cuando la llegada de las vacunas, aunque sea incierta, hace surgir la esperanza de que esta pesadilla de la pandemia pase más o menos pronto, hay como un afán de preparar las bases de la nueva realidad.
La pandemia ha provocado un remezón universal que hará difícil reconocer dónde estaban las piezas del inmediato pasado, lo que obliga a ejercicios de imaginación que ocupan a todos los organismos internacionales.

