
LA CURVA RECTA
No me llevo bien con los himnos, sobretodo los marciales, principalmente porque son parte de un paquete que tiene que ver con esa historia tan llena de sangre que ha sido el devenir humano. Tampoco me gustan porque, en general, tienen letras que de tan patrióticas llegan a ser obscenas, o son simplemente absurdas. El único himno que me gusta es el de la Unión Europea, que yo conocí mucho antes de ser convertido en himno, y que en forma desorejada lo canté en mi niñez.
El núcleo del poder de Bolivia, vale decir la plaza Murillo y alrededores ha estado enrejada durante algo más de dos meses y medio. Los poderosos detrás de rejas, ¿fue una premonición?, ¿un acto del subconsciente? Vaya uno a saber…..
El procurador general ha declarado que el caso Zapata está cerrado, para la gente del gobierno todo se habría tratado de un gran engaño para hacer quedar mal al primer mandatario y consecuentemente, éste ha perdido la oportunidad de ser reelegido en 2019.
El cruel y desalmado asesinato de 49 personas que estaban pasando un buen rato en una discoteca la madrugada del domingo en la ciudad de Orlando ha dejado pasmado, entristecido e indignado a casi todo el mundo. Sólo la reivindicación del episodio por parte de ISIS, y las expresiones de algún pastor evangélico de California han dado muestras de una visión o un sentimiento diferente, más allá de que la homofobia, y el rechazo en general a la libertad sexual de las personas aún es moneda corriente en el mundo entero, empezando por nuestro desdichado terruño.
La semana que ha pasado ha estado pringada por un capítulo más de la telenovela de Evo, su hijo, su amante y su ministro. El culebrón ha llegado a exacerbar a la audiencia, y hay quienes reclaman un pronto final, algo que no sucederá, porque no es el ranking el que permitirá la sobrevivencia de este melodrama, sino intereses excesivamente grandes, tan grandes que hacen que la verdad haya dejado de tener cualquier importancia hace mucho tiempo.
Las escenas generadas a partir de la represión a la marcha de los minusválidos, la plaza principal del país convertida en una fortaleza, la ¨rociada¨ de agentes químicos, y el rechazo a dialogar con los marchistas han deteriorado enormemente la imagen del Gobierno. Es difícil encontrar en el mundo entero una situación que se asemeje.
El proceso para la elección del nuevo Defensor del Pueblo no puede ser tomado en serio. En realidad, una actitud honesta de parte de la Asamblea Plurinacional sería despachar una ley que simplemente disuelva esa institución, que no tiene cabida dentro del modo de gobernar del MAS.

