
RECUERDOS DEL PRESENTE
Le costó mucho a Luis Arce tomar la decisión de abrogar el DS 5143 por el que intervenía Derechos Reales, y lo hizo ante las protestas de todo el país y sobre todo por las amenazas de los gremialistas.
No le sirvió de nada que el ministro Iván Lima reconociera que la intención real del gobierno era copar con sus militantes el sistema de registro de la propiedad urbana, una apetitosa manzana para quienes viven de la extorsión.
Con frialdad, como quien programa un aborto, el gobierno de Luis Arce anuncia que creará 160 empresas estatales, para sumarlas a las 70 ya quebradas, causantes del más grande déficit fiscal de la historia.
¿En esto consiste ser político, en decidir cosas que sólo te beneficiarán a ti y a tus seguidores, porque les estarás dando empleo (pegas), aunque con ello estés hiriendo de muerte a la economía?
Las 250 mil minas antipersonales sembradas en la frontera con Bolivia por el ejército chileno no han sido capaces de frenar el contrabando y ahora proponen levantar un muro, similar al de Donald Trump con México.
Las minas, es cierto, sólo mataron a algunos carabineros chilenos que no habían usado los senderos de los contrabandistas y ahora, si avanzara la idea del muro, propuesta por José Antonio Kast, se deberá evitar que los albañiles pisen las minas.
La pelea en la cúpula masista consiste en que un bando acusa al otro de haber robado 425 millones de bolivianos en piscinas de evaporación y el aludido pregunta dónde están los 1.000 millones de dólares del proyecto del litio.
La pelea tira para rato, porque la lista de hechos de corrupción cometidos desde 2006 por el masismo es interminable, o casi, porque la suma total de lo robado llega a 55.000 millones de dólares.
Que un alcalde masista sea corrupto no es novedad, pero sí lo es que sea acusado y —esto es increíble— que vaya preso, lo que se explica porque se ha declarado evista.
Se lo acusa de haber comprado maquinaria no original y ensamblada en Bolivia, además con sobreprecio, algo que no figura como pecado en el diccionario de los masistas.
Se puede medir lo convencido que está el cocalero Morales de que nunca más volverá a ser presidente por el odio que muestra contra quienes identifica como los culpables de su renuncia y precipitada fuga en noviembre de 2019.
Ahora, cuando el masismo proclama que nadie es imprescindible, y menos él, y lo abofetea diciendo que un político no debe guiar sus actos por el amor a la silla, él manda a sus sirvientes a castigar al ingeniero Edgar Villegas.
La CIDH lo ha dicho varias veces y hay más de 350 bolivianos que lo padecen: la “justicia” boliviana abusa del recurso de la “detención preventiva”.
Los expertos interamericanos lo dicen ahora cuando acaban de entregar sus nuevas recomendaciones sobre el estado de la justicia en Bolivia, un estado lamentable.
Es la cédula de identidad de un ajuste estructural que tenía un nombre mucho más largo, pero el país ha decidido llamarlo simplemente 21060.
Llegó precedido de un mensaje dramático: “Bolivia se nos muere”, pronunciado hace casi 40 años por Víctor Paz Estenssoro, que había decidido hacer su propia Perestroika del MNR.
Tuvo que despedir a todos los supernumerarios contratados por la empresa estatal que él mismo había creado, en su faceta de revolucionario, cuando nacionalizó las minas de estaño, 30 años antes.
La diputada masista Deysi Choque, sin proponérselo, y quizá sin saber ni leer ni escribir, acaba de anunciar que Bolivia no seguirá los pasos de la dictadura de Cuba, un cambio radical en la ideología del MAS.
A propósito del acopio del arroz por parte de Emapa, la señora Choque dijo que esa institución dejará de comprar la producción nacional para venderla luego con un precio subvencionado.
El Gobierno de Bolivia, suponiendo que existiera, ha decidido no responder a las denuncias sobre sus conexiones con el terrorismo, que se conocen al ritmo de una por semana.
El Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica reveló que en Bolivia operan 71 ONG de Irán conectadas con actividades de lavado de narcodólares y terrorismo.

